Que son los Brackets

Aunque popularmente el término bracket se refiere de forma habitual a cualquiera de los tipos de aparatos fijos de ortodoncia, hay que advertir que esta denominación corresponde en realidad a cada una de las piezas sujetadas por aro de metal y que adhieren a la superficie frontal del diente (o en la posterior, si se trata de una ortodoncia lingual o invisible).

Aparatología fija, aparatos dentales, apliques ortodóncicos, frenos correctores, frenillos o brákets (adaptación del inglés brackets), es la denominación habitual en ortodoncia para los instrumentos terapéuticos que utiliza el ortodoncista adheridos de manera temporal a los dientes para corregir anomalías de posición dentaria o de los maxilares.

Una ortopantomografía con aparatología instalada en el paciente.
Poseen los aparatos fijos una sofisticada potencia para modificar las posiciones dentarias y cambiar hasta cierto punto las dimensiones del maxilar superior y se mandíbula puede empezar a utilizarlo aproximadamente desde los 11 o 12 años del paciente. Exige un protocolo diagnóstico adecuado, que precisa, a veces, de alguna extracción dentaria para la correcta recolocación de los dientes mal posicionados.

A diferencia de la aparatología removible, la aparatología fija no puede ser retirada por el propio paciente ya que todo o una parte importante se encuentra fijado a los dientes por la adición de adhesivos especiales, por lo que requiere de la intervención del ortodoncista. También puede producir cortes al besar, morder o lamer.

Lo que se busca con este tipo de aparatos, es el control individual de la dentición del paciente en los tres planos del espacio, de ahí la necesidad de una unión sólida y exacta entre el diente que recibe la fuerza y el aparato que la produce.

Partes de la aparatología
Desde el punto de vista biomecánico, tenemos dos partes que son: la parte activa generadora de la fuerza y la parte pasiva que es aquella que transmite la fuerza, produciéndose de la simbiosis de ambas, el movimiento dental.

Dentro de la parte pasiva o también conocida como anclaje encontramos las abrazaderas, las bandas, los tubos, cierres y ligaduras y en la parte activa arcos de alambres de diversas aleaciones, elásticos, muelles. Además tanto a una como a otra parte, se le pueden ir añadiendo diversos aparatos accesorios como son los ganchos, los botones y que pueden ser tanto pasivos (generalmente) como activos y aparatos auxiliares utilizados para complementar la acción de los aparatos fijos como son los arcos, barras, quad hélix, disyuntores, etc.

Brákets:
Los brákets son elementos metálicos o cerámicos que van soldados a las bandas o pegados directamente sobre el diente; sirven para soportar el elemento activo que es el arco.

Los tratamientos de ortodoncia generalmente se llevan a cabo con brákets que pueden ser metálicos o estéticos.

Brákets metálicos:
Los brákets metálicos son el tipo de aparatos fijos más comúnmente usados en Ortodoncia. Estos frenillos son muy cómodos. Son confeccionados en acero inoxidable grado quirúrgico, siendo mucho más pequeños de lo que fueron en el pasado.

Brákets estéticos
Estos brákets cerámicos son del mismo color que los dientes del paciente, por lo que son menos visibles que los típicos brákets metálicos que son utilizados. Debido a esto, se utilizan frecuentemente en pacientes adultos y jóvenes que les preocupa la estética y la realización de tratamientos menos visibles e igualmente efectivos.

Brákets de autoligado:
Estos brákets de última generación poseen una especie de «tapita» que reemplaza las ligaduras elásticas. Junto con arcos de alta tecnología, movilizan los dientes mucho más rápido debido a la ausencia de roce brackets-alambre y requieren muchos menos ajustes. Muchos casos que se planifican inicialmente con extracciones, con estos brákets no son necesarias.

Se indincan en pacientes que quieren evitar exodoncias y/o requieren un tratamiento lo más corto posible. Los hay metálicos y cerámicos. Es de suma importancia este instrumento para la correción dental.

Brákets camaleón:
Son transparentes y permiten la reducción de la fricción con la consecuente reducción de la duración de la totalidad del tratamiento así como la reducción del tiempo de sillón en la clínica por el cómodo sistema de tapa de cierre te da la capacidad de que no se te vea los aparatos.

¿Para qué sirve una endodoncia?

 

Se llama endodoncia, de endo (interior) y doncia (diente), a un tipo de tratamiento que se realiza en odontología. Consiste en la extirpación de la pulpa dental y el posterior relleno y sellado de la cavidad pulpar con un material inerte. Es una especialidad odontológica reconocida desde 1963 por la Asociación Dental Americana mientras que los odontólogos especializados en esta técnica reciben el nombre de endodoncistas.

La terapia endodóntica consiste en la extirpación total de la pulpa dental. Se aplica en piezas dentales fracturadas, con caries profundas que presentan lesiones en su tejido pulpar que se conocen como pulpitis. Esta es irreversible y la única opción terapéutica es la extirpación total de la pulpa dental, y la obturación tridimensional del conducto dentario. La pulpitis está frecuentemente provocada por caries dentales profundas que alcanzan la pulpa dental y producen infección en la misma, originando dolor continuo y permanente que aumenta con estímulos fríos, calientes, alimentos dulces o ácidos.

No siempre estará indicada la endodoncia en dientes con pulpa necrótica o lesión irreversible, se podrá optar por la extracción de la pieza dental cuando existe imposibilidad de restaurar la misma, se han producido reabsorciones dentales importantes, existen perforaciones de las raíces dentales, fracturas verticales o enfermedad periodontal grave. También en dientes sin valor estético o funcional, por ejemplo en muelas del juicio sin antagonista con el que pueda ocluir para masticar o en otras circunstacias.

Técnica

  • Limpiar el sistema de conductos radiculares: bacterias, agujas cálcicas pulpares , tejido necrótico, etc. con el fin de dejar el conducto lo más aséptico posible. Nunca se conseguirá que sea totalmente estéril solamente se trata el conducto principal de cada raíz y no los numerosos conductos accesorios inaccesibles a la instrumentación biomecánica pero accesibles a las sustancias irrigadoras del conducto radicular en forma medicamentosa.
  • La obturación del conducto radicular tridimensional con forma y tamaño adecuados: se da forma cónica de la corona dental al ápice del diente. Se crea un tope oclusal para que se quede justo a la longitud de trabajo, esto es que el relleno esté ajustado a la longitud de la raíz y, por último, habrá que respetar la morfología original del conducto.
  • Conseguir el sellado del tercio apical y del resto del conducto. Los cementoblastos van a producir cemento que cierra el ápice, consiguiendo el éxito histológico de la terapéutica del conducto radicular.

Fases

  • Diagnóstico. Es imprescindible para asegurar que la lesión ha alcanzado la pulpa y ha producido una lesión irreversible en ésta; además se obtienen otros valiosos datos sobre la anatomía y número de raíces y si hay alguna otra afectación, por ejemplo un abceso periapical.
  • Anestesia
  • Aislamiento
  • Apertura
  • Conductometría. Mediante métodos convencionales, como son las limas o electrónicos con el L.E.A. (Localizador Electrónico de Ápice) hallamos la distancia que hay hasta el ápice y lo corroboramos con la radiografía de conductometría.
  • Instrumentación
  • Obturación. Consiste en reemplazar el contenido natural patológico de los conductos radiculares por materiales inertes bien tolerados por los tejidos próximos a la raíz dental, con la finalidad de sustituir la pulpa dental destruida por la infección o extirpada, por una masa inerte y evitar de esta forma infecciones posteriores.
  • Control. Al final del proceso se utiliza la radiografía para comprobar el resultado final, verificando que se hayan rellenado por completo los conductos radiculares así como una buena longitud de los mismos.

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